El daño agrario

EL UNIVERSAL

Caracas, sábado 12 de noviembre de 2016 | Opinión

El daño agrario

PEDRO E. PIÑATE B.

Reparar y superar el daño agrario causado por los despojos del Estado a los propietarios privados de fincas y tierras, es tarea esencial para resolver la crisis agroalimentaria. Ello debe incluir desde la restitución de tierras y compensación a los propietarios afectados, hasta la privatización para su recuperación productiva de las tierras despojadas hoy ociosas en manos del Estado: la mayoría. Esto precedido o acompañado de la derogación de la Ley de Tierras y el cierre definitivo con auditoría de gestiones de todas las juntas directivas del Instituto Nacional de Tierras – INTI , el ente ejecutor responsable del terror agrario por ley. Y es que el establecimiento de responsabilidades en el daño agrario causado debe ser en justicia plenamente establecido.

Al respecto, obvia es la máxima responsabilidad del Ejecutivo Nacional, sus ministros de Agricultura y Tierras y Presidentes del INTI. También de gobernadores, alcaldes, jefes militares y policiales que participaron directamente en los abusivos despojos a punta de fusil de las fincas privadas. Del cálculo estimación del daño agrario, el directo a los propietarios de fincas despojados es la suma total del valor neto en la fecha de su despojo, más las pérdidas de ingresos no devengados más intereses acumulados desde entonces. El daño agrario indirecto o colateral aunque más complejo de estimar es el causado a todos los demás productores del campo venezolano al desvalorizar las tierras agrícolas a cero. Como a principios de 2002, cuando los decretos de las poligonales rurales sobre 9.443,140,71 hectáreas, causaron la pérdida instántanea a valor cero de todas las tierras incluidas, imposibilitando el agrocrédito de la banca privada y el mercado de tierras y fincas. También mediante esos apócrifos documentos del INTI para ocupar fincas vulnerando el derecho de propiedad privada, que solo “en el lapso del 4 de febrero al 30 de abril de 2003 se habían entregado 7.399 Cartas Agrarias, en una superficie de 416.037 ha en cuatro estados del país” (El Universal 02/05/2003).

Finalmente los consumidores resultaron perjudicados. Hoy hacen kilométricas colas para comprar alimentos que escasean porque no se producen suficientes como antes de la Ley de Tierras, y porque el daño agrario sin repararse, perdura.

Ref. Pedro E. Piñate B. El daño agrario. EL UNIVERSAL. Caracas, sábado 12 de noviembre de 2016. Opinión
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/dano-agrario_626563

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