Helados con gasolina
A finales de octubre 2009 cuando esto escribo, en los E.U.A. el barril de petróleo crudo se precia en 72,02 US$ y la gasolina se expende en promedio a 2,60 US$ por galón o 0,69 US$ por litro, siendo el precio más bajo 2,02 US$/galón (0,53 US$/litro) en Tucson, Arizona, y el más alto en Kahului, Hawai de 3,59 US$/galón (0,95 US$/litro). En bolívares “fuertes” calculados al cambio permuta, el precio promedio de la gasolina en E.U.A. es de 3,66 BsF/litro, con rango de 2,81 a 5,04 BsF/litro. Mientras en Venezuela, la gasolina se mantiene invariable entre 0,09 y 0,10 BsF/litro que al cambio oficial equivale a 4 centavos de dólar por litro (0,16 US$/galón), y al cambio permuta corriente, 2 centavos de dólar por litro (0,08 US$/galón). De allí que entre otras razones, la Deuda Financiera de PDVSA a octubre 2009 alcance a US$ 21.095 millones en comparación a los US$ 7.500 de 1999 incrementándose 182%. Esto mientras la Deuda Externa pasó de US$ 29.067 millones en 1999 en términos nominales, a US$ 48.302 millones el primer semestre de 2009, lo que sumado a las cuentas de Otros Pasivos en Moneda Nacional y en Divisas, hace un consolidado de la Deuda Pública de US$ 85.282 millones. Con estas cifras a la vista es inaceptable continúe entonces el derroche energético y económico excusado en la trampajaula de la gasolina “barata” y a costa del endeudamiento eterno y la ruina de la Nación. Y es que la gasolina “barata” nunca hizo al país más productivo, eficiente ni ambientalmente limpio, menos impulsó su desarrollo. Para colmo el Estado paternalista a muchos regala, no cobra y se deja robar la electricidad que entonces también raciona con “cortes” a los que si pagan. Por eso la venta ambulante de helados con motores a gasolina, mientras el que puede monta su generador en el patio, el techo o el balcón.