Ante el proceso de ocupación por efectivos de la Fuerza Armada, de las tierras del Valle del Turbio y la amenaza de aplicar la operación denominada “rescate”, sin indemnizacion al productor, esta Asamblea General Ordinaria de Fedeagro fija posición frente al país:
1. La Constitución venezolana no faculta a ningún órgano del Estado a ocupar previamente, durante cualquier proceso, administrativo o judicial, bienes objeto de expropiación, aun siendo conforme a los requisitos establecidos en la ley. Por tanto, la ocupación de las tierras del Turbio por efectivos militares, se realizó en contra de lo establecido en el articulo 115 de la Constitucion vigente.
2. El Valle del Turbio no alberga latifundios. El promedio de las explotaciones es inferior a 70 hectáreas. El número de propietarios alcanza a 562 personas naturales y jurídicas. En total son 136 parcelas.
Ocupar el Valle del Turbio no tiene relación alguna con la lucha contra el latifundismo. En el Valle prevalece la forma asociativa de propiedad colectiva, tales como: uniones de prestatarios, empresas familiares y asentamientos campesinos.
3. Los estudios de suelos semidetallados preliminares de las cuenca del rio turbio, que cubren los municipios Iribarren y Palavecino del estado Lara y municipio Peña del estado Yaracuy, clasifican de acuerdo a la capacidad agrologica: como suelos clase III (31,5%), como clase IV(44,8%) y como clase VII (23,7%). Esto desvirtúa los señalamientos con relación a que son suelos de altisima calidad.
4. El Valle del Turbio genera cerca de 4.000 empleos directos y 12.000 indirectos, que agrupa a los rabajadores agrícolas, transportistas, zafreros, profesionales y técnicos del agro, suplidores de servicios y a todas las comunidades agrícolas.
5. Los productores del Valle de Turbio han permanecido en estas tierras por casi dos siglos y algunos poseen registros de propiedad desde 1830.
6. Existiendo en Venezuela verdaderas tierras ociosas, es un contrasentido la intervención de tierras en producción de rubros deficitarios que requieren de años de inversión y consolidación, sobre todo considerando el comportamiento del mercado mundial de alimentos, caracterizado por un incremento significativo en los precios de las materias primas agrícolas y los alimentos.
7. Si hubiera lugar a un cambio en el uso de la tierra, que no es el caso del Valle, lo aconsejable seria, proveer a los agricultores de un plan de reconversión agrícola que les permita a tiempo determinado, capacitarse en nuevas técnicas, adoptar nuevos rubros y para ello se requieren estimulos, políticas y planes financieros.
Por estas razones, Fedeagro en nombre de las asociaciones agrícolas de Venezuela, rechaza las acciones adelantadas por entes oficiales del gobierno y se solidariza con los productores del Valle del Turbio, hoy sometidos a un proceso de “rescate”, lo que constituye una transgresión de nuestra Constitución y una flagrante violación de los derechos humanos de esta comunidad de productores.
Hacemos un llamado al Ejecutivo Nacional, para que las mesas de trabajo establecidas, ofrezcan propuestas concretas a ser adoptadas por los actores y asi, se reestablezca el Estado de Derecho.
En Caracas, a los quince (15) días del mes de abril de dos mil ocho (2008)
Fdo. Fesoca, Socaragua, Aprocerbo, Aproagua, Fevearroz, Fedenafarut, Agrodiza, Apacha, Aprolegua, Asoma, Apruso, Asogama, Apromys, Apramer, Amyga, Coop La Andina, Asoportuguesa, Anca, Asopruat, P.A.I., Aproscello, Asoprai, Proagroin, Amazo, Pacca Sucre.
Las enfermedades transfronterizas de los animales constituyen la mayor amenaza a la producción pecuaria a nivel mundial. El continente americano es el primer productor mundial de carne de res, de carne de ave y de huevos, y, el tercer productor mundial de carne de cerdo. Por esta razón, la prevención, el control y la erradicación de enfermedades de los animales como la Fiebre Aftosa (FA), la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), la Peste Porcina Clásica (PPC), la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), la Rabia Bovina (RB) y el Gusano Barrenador del Ganado (GBG), han sido priorizadas a nivel de América Latina y el Caribe por la FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), en el marco de la Estrategia Global para el Control y la Erradicación Progresiva de las Enfermedades Transfronterizas GF-TAD (por sus siglas en inglés).

